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¿A quién no le gustan los besos?

Juego disponible en nuestra tienda

En punto T nos encanta los besos. Este juego de besos parece una buena oportunidad para divertirse y pasarlo bien dando y recibiendo besos. Disponible en nuestra tienda punto T Granada.

Os dejamos un breve diccionario de besos para que podáis escoger entre los que más os gusten:

Beso besugo: ejecutar este beso supone poner los labios hacia afuera, o como se dice vulgarmente “sacando morritos”. Digno de admirar el gesto final de la cara un poco bobo.

Beso boomerang: es el beso que se lanza al aire con la intención de que retorne. Suele retornar, pero no siempre consigue ser atrapado.

Beso caracol: no es, como pensarán muchos, el beso más lento, sino el que deja un rastro de baba.

Beso ciencia ficción: es el que supuestamente debe darse en un futuro. Casi nunca ocurre.

Beso científico: dícese de la contracción de los músculos de los labios sobre una superficie (a ser posible piel humana, pero también se aceptan objetos) para mostrar cortesía, amor o respeto.

Beso cobra: es un beso que suele ser ejecutado por los tímidos. Después de un sobreesfuerzo, dan un mordisco y luego se retiran.

Beso contradictorio: alineado en la tipología de besos complejos, dícese del beso que es y no es al mismo tiempo.

Beso al cuadrado: un beso cuya intensidad y duración se multiplican por sí mismas.

Beso al cubo: dirigirse al cubo en cuestión y plantarle un beso. Aviso: si alguien te ve haciendo eso es posible que te mire raro.

Beso cuneteado: término latinoamericano que hace referencia al beso de intención y destino ambiguos, pues suele plantarse entre la mejilla y los labios, más cerca de estos que de aquella.

Beso díscolo: beso que no se comporta como debiera, provocando reacciones de extrañamiento y hasta mosqueo.

Beso discordante: dícese del beso con el que uno de los que lo protagoniza no está de acuerdo.

Beso encadenado: beso-que-lleva-a-otro-beso-que lleva-a-otro-beso-y-así-sucesivamente.

Beso energético: da impulso, vigoriza y altera levemente la conciencia.

Beso espejo: es besar nuestro reflejo, en plan Narciso. El tacto de los labios con el espejo suele ser frío y dejar frío.

Beso fanfarrón: dícese de aquel beso cuyo valor recae no en el beso en sí, sino en el acto de contarlo.

Beso grano: aparece en el peor lugar, en el momento menos esperado.

Beso isósceles: encadenamiento de tres besos en los que dos besos son iguales y uno es distinto.

Beso mordisco: beso que produce un híbrido de sensaciones físicas relativamente intensas provocado por un híbrido de sentimientos relativamente intensos.

Beso mudo: no es el beso que no produce ningún sonido (pues un beso para ser beso tiene que producir un sonido por leve que sea), sino aquel beso que por su calidad, por su afecto o por su inesperada inmediatez, deja mudo.

Beso mutante: entre precavido y más bien torpe al principio, suele evolucionar hacia el descaro y la pasión, para luego volverse definitivamente tierno y dulce.

O beso: dícese de aquel beso bien entrado en carnes.

Beso oblicuo: beso incómodo y circunstancial, es el que se da en posiciones imposibles. Si se prolonga, puede provocar calambre y risa.

Beso palíndromo: dícese del beso que tanto si se lee hacia delante como si se lee hacia detrás significa lo mismo.

Beso del pájaro carpintero: consiste en picotear reiteradamente con los labios la mejilla derecha de los nietos. Produce un sonido bien extraño, no asi, “toc-toc-toc-toc”, sino algo como “muac-muac-muac-muac”.

Beso película: en peligro constante de sobreactuación, queda bonito en la pantalla, pero puede resultar a veces poco creíble. Sobre todo cuando los actores giran tanto la cabeza sin sufrir tortículis.

Beso platónico: dícese de aquel beso al que no le hacen falta unos labios sino un corazón bienintencionado, se da a los ídolos, a aquello inalcanzable, la piel no se roza, como mucho el póster de la habitación. Y no, no es el beso que se le da a un plato.

Beso popstar: el popstar en cuestión dice adorar la ciudad en la que es el concierto, después se lleva las manos a la boca e imprime un beso, que a continuación arroja al público como símbolo de agradecimiento. Mientras tratan de atrapar ese beso dando saltos, los fans devuelven el agradecimiento en forma de grito un poco histérico.

Beso pretérito perfecto simple: dícese del beso perfecto y simple que se dio en el pasado y que probablemente porque fue perfecto y simple no volverá a darse.

Beso telefónico: se parece más a un eco que a un beso y es más bien insulso. En definitiva, que sabe a poco.

Beso tonto: el beso que se da el día menos pensado.

Beso trueque: es aquel beso que se da para conseguir algo a cambio, a veces la propia continuidad del beso.

 

Fuente: Besos que fueron y no fueron

Disponible en punto T. Tienda erótica & cultura sexual.